Mucho se ha hablado en los últimos años acerca de la globalización. Uno de los alcances de este fenómeno es que las consecuencias de nuestras acciones impactan cada vez a una mayor cantidad de personas en una cantidad cada vez más amplia de lugares. Cuando asumimos esta realidad, estamos ante lo que se conoce como Responsabilidad Social.
La Responsabilidad Social es un concepto que ha ido ganando terreno, tanto a nivel global como en nuestro país, primero en el ámbito de la empresa, y más recientemente en el mundo universitario, en el cual ha hecho su aporte el Proyecto “Universidad: Construye País”, iniciativa que nació a comienzos de 2001 impulsada por Corporación PARTICIPA en asociación con The AVINA Group.
Este Proyecto surge de la necesidad de coordinar, desde las universidades, un trabajo destinado a generar visiones y prácticas de Responsabilidad Social al interior de las universidades y en la sociedad, bajo el supuesto de que en ellas, por ser las encargadas de la formación de las elites intelectuales, se forman personas -hombres y mujeres- con una responsabilidad especial en la construcción de sociedades con las condiciones para que las personas y grupos humanos desarrollen sus potencialidades y se expresen al máximo.
Por misión, las universidades están dedicadas a crear conocimiento y formar científicos, humanistas, profesionales y técnicos orientados a satisfacer las necesidades de desarrollo del país. Los temas como la pobreza, la desintegración social, el desarrollo del capital social y la protección de los recursos naturales (desarrollo sustentable) deberían estar en el centro de sus preocupaciones.
Los rectores de las universidades integrantes del Proyecto han declarado que es necesario poner nuevamente a éstas de cara a un Proyecto País, que permita el desarrollo humano para todos y que desde ahí se definan las especificidades de la función universitaria. Los valores como la fraternidad, la solidaridad y la Responsabilidad Social deberían orientar la labor académica, y no sólo la competencia, la eficiencia y el éxito personal, como ha primado en el último cuarto de siglo.
Ése es el espíritu que ha inspirado este Proyecto. Hemos avanzado ya 3 años en este sueño, juntándonos y compartiendo nuestras particulares visiones acerca de la universidad y su rol en la sociedad. Pero sólo es el comienzo del camino, ya que nuevos desafíos se plantean en el futuro, nuevos proyectos, nuevas visiones, destinadas a concretar una forma de hacer universidad que responda a las necesidades particulares de nuestra sociedad y que se haga responsable del futuro de ella.